«Hace más de dos siglos nuestra región comenzó a elaborar y reelaborar de manera autónoma distintos paradigmas geopolíticos vinculados a las nociones de equilibro, paz, soberanía, interdependencia y descolonización, que se encuentran de hecho en la mismísma raíz de nuestras concepciones multipolaristas actuales»

— Del capítulo «El anfictionismo latinoamericano y caribeño: dos siglos de praxis multipolar autónoma»

La Doctrina Monroe, en 1823, declaró la intervención de potencias europeas en América como amenaza directa a la seguridad de Estados Unidos, y América Latina y el Caribe se asumían como su área de influencia natural, bajo el lema “América para los americanos”. La meta era la hegemonía estadounidense sobre el resto del continente. Se usaron varios esquemas, desde la ofensiva expresión “patio trasero”, hasta las engañosas políticas del “buen vecino”, del uso “de la zanahoria y el garrote” o una “alianza para el progreso”. En 2013, se la daba por muerta, pero como mucho en la administración Obama, era retórica vacía. Su 200 aniversario marcó el deceso del criminal de guerra Henry Kissinger, quien la impulsó en el último tercio del siglo XX. Hoy, con declaraciones y acciones materiales efectivas, cobra plena vigencia.

EI CEIICH-UNAM, en el Seminario Internacional “América Latina y el Caribe en la geopolítica mundial. A doscientos años de la Doctrina Monroe”, discutió esos temas, y reúne lo expuesto en este libro.

Desde diversos planos y perspectivas disciplinarias traza un recorrido de antecedentes históricos y procesos que actualizan y diversifican los planes estadounidenses de dominio global: en ese marco general se inscribe la geopolítica de la segunda administración Trump, en tiempos en que el sistema internacional procesa su crisis con guerras, intervencionismo, colonialismo de ocupación y genocidio.

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Lautaro Rivara hace un análisis comparativo de la Doctrina Monroe y la Doctrina Anfictiónica en su propio contexto histórico. Ambas doctrinas son vistas desde el punto de vista de la multipolaridad, entendida tanto como proyecto neocolonial, como proyecto emancipatorio. Indaga en la relación de América y el Caribe con respecto a España, Gran Bretaña y Estados Unidos, sobre todo a partir del momento en que España deja de ser vista como un peligro para América Latina, a partir de una regionalización multipolar que se desarrolla tras el declive de España
y Portugal como potencias imperiales y la definición del subcontinente como área de exclusividad no europea a partir de la Doctrina Monroe.

— De la presentación de José Gandarilla y Tania Sairi Gómez Hernández