Haití: días de furia y suspensión del aumento de los combustibles

Haití vivió dos días de furia, desatados por el anuncio del incremento del precio de los combustibles, con porcentajes que iban del 38% al 51% en naftas, gasoil y kerosene. Producción para Notas replicada en La Tinta y ALBA Movimientos. Publicado el 10 de Julio de 2018.

Haití vivió dos días de furia, desatados por el anuncio del incremento del precio de los combustibles, con porcentajes que iban del 38% al 51% en naftas, gasoil y kerosene. La medida fue anunciada a las 16 hs del día viernes por un comunicado de prensa de los Ministerios de Economía y Finanzas y de Comercio e Industria. La reacción social ante la impopular medida no se hizo esperar, y pronto se llevaron a cabo numerosas protestas espontáneas que fueron creciendo en intensidad y masividad.

Primero en Puerto Príncipe y en la zona metropolitana, y luego en diferentes puntos del país: Les Cayes, al sur, Cap-Haïtien, al norte, Jérémie, en Grand-Anse. La capital llegó a ser completamente paralizada con cientos de barricadas y neumáticos en llamas, mientras se desevolvían enfrentamientos callejeros con las fuerzas de seguridad. La Policía Nacional de Haití, rebasada por los acontecimientos, llegó a acuartelarse, cediéndo completamente el control de la calle a las multitudes de manifestantes.

La virulencia de las protestas se relaciona con el incremento general de los costos del transporte y de la alimentación que dicha medida habría de producir. El kerosone, por ejemplo, es utilizado para iluminar los hogares y para cocinar, en un país en dónde el suministro de gas y de energía son sumamente restringidos. Hasta la fecha, como consecuencia de ambas jornadas, han sido confirmados tres muertos y decenas de heridos.

El incremento de precios responde a un acuerdo suscrito en febrero entre el gobierno del presidente Jovenel Moïse y el Fondo Monetario Internacional (FMI) para reducir los subsidios a los hidrocarburos. Dentro del mismo acuerdo figuran otros puntos polémicos como la completa privatización de EDH, la empresa estatal de energía.

Por su parte, el FMI se comprometió a inyectar dólares frescos en la alicaída economía haitiana, crónicamente dependiente de la ayuda externa de organismos de crédito y de diversas ONGs europeas y norteamericanas. Días antes, el Banco Interamericano de Desarrollo había incrementado las presiones para efectivizar los aumentos, ofreciendo como contraparte una “ayuda” de 40 millones de dólares a ser liquidados en octubre, al comienzo del nuevo año fiscal.

Como sucediera a comienzos del año pasado en México durante las protestas contra el “gasolinazo”, nuevamente el precio de los hidrocarburos parece ser un asunto innegociable para las clases trabajadoras de América Latina y el Caribe. Por otra parte, las mismas medidas fueron impulsados por el FMI en Jordania en el mes de mayo, lo que precipitó una rebelión que finalizó con la dimisión del primer ministro Al Mulki.

La medida, que había sido dilatada por la oposición frontal de gremios de transportistas y del sector público y por movimientos sociales rurales y urbanos, fue ejecutada intentado aprovechar la cobertura dada por el Mundial de Fútbol, un evento deportivo que suscita enormes pasiones en la nación caribeña.

El día sábado, exactamente 24 horas después del anuncio del nuevo cuadro tarifario, el gobierno definió su suspensión temporal, primero desde la cuenta de Twitter del primer ministro Jack Guy Lafontant, y luego en la esperada alocución del presidente Moïse a la nación. Sin embargo, el conflicto continuó su espiral ascendente, produciéndose saqueos a tiendas y supermercados, la quema de hoteles, nuevos enfrentamientos y represiones, e incluso el incendio de la fábrica de una emblemática trasnacional de bebidas. Congelado el aumento tarifario, la demanda que comenzó a articular las protestas fue el pedido de renuncia del presidente Moïse y de todo su gabinete.

Actualmente, en un clima de incertidumbre todavía vigente, y con sectores aún movilizados en las rutas de todo el país, un Comité de Coordinación lanzó la convocatoria a una huelga general para lunes y martes. Componen dicho comité la Brigada Sindical Anticorrupción, el Movimiento 22 de Enero, el Partido Rasin Kan Pèp La, KOEPA, Saj Veye Yo y Rozo.

Además de la suspensión definitiva del aumento a los combustibles, las organizaciones demandan, entre otros puntos, el establecimiento de un salario mínimo diario de mil goudes (alrededor de 15 dólares); la reincorporación inmediata de los trabajadores despedidos de diferentes entidades estatales; y el avance judicial del caso por apropiación ilícita de parte de funcionarios de Estado de los fondos de Petrocaribe.

https://notasperiodismopopular.com.ar/2018/07/10/haiti-dias-furia-suspension-aumento-combustibles/

 

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